Recorte de prensa histórica que se hace eco de la noticia local.

La transcripción de la nota publicada en prensa dice Sevilla.— En el campo de futbol del pueblo de Dos Hermanas riñeron el ex-alcalde liberal D. Juan Antonio Canal (Juan Antonio Carazo, en realidad) y el jefe de los conservadores don Manuel Andrés. Entre ambos existían antiguos resentimientos. Disputaron y se agredieron a puñetazos, resultando lesionado D. Manuel Andrés.”

El 27 de diciembre de 1923, la prensa española recogió una noticia tan breve como reveladora: en un campo de fútbol de un pueblo de Sevilla, el exalcalde liberal Juan Antonio Canal y el jefe de los conservadores, Manuel Andrés, se enzarzaron en una pelea a puñetazos motivada por antiguos resentimientos. Andrés resultó lesionado.

Juan Antonio Carazo, pertenecía al partido liberal. Inició sus pasos en la política municipal de la mano de su padrastro, el médico y también alcalde liberal, Federico Caro Lázaro. Al margen de los vaivenes políticos del sistema de la Restauración Borbónica, su mandato en Dos Hermanas destacó principalmente por un talante volcado en la modernización de los servicios del pueblo y, de manera muy señalada, por salvar la Romería de Valme en 1916 financiándola personalmente ante la falta de presupuesto público.

La escena, casi costumbrista, esconde sin embargo una historia mayor: Manuel Andrés Traver, es quien trece años después, en julio de 1936, sería nombrado por la Guardia Civil presidente de la Comisión Gestora Municipal de Dos Hermanas tras la entrada  masacre y represión de realizaron las tropas sublevadas en nuestra localidad.

Este episodio, aparentemente anecdótico, refleja el clima político del momento. Apenas tres meses antes, el golpe de Primo de Rivera había disuelto los ayuntamientos y paralizado la vida política municipal. En ese contexto, las tensiones entre liberales y conservadores —ya presentes durante la Restauración— se intensificaron, y los conflictos personales entre dirigentes locales encontraron nuevos escenarios para manifestarse… incluso un campo de fútbol.

El fútbol, en plena expansión gracias a la Federación Regional Sur, era entonces un espacio de reunión social. Que dos líderes políticos coincidieran allí no era extraño; que resolvieran sus diferencias a golpes, quizá sí, pero ilustra a la perfección la mezcla de política, vida cotidiana y emociones humanas que caracteriza la historia local.

Una pequeña noticia, un gran retrato de época.

Publicamos esta noticia gracias a las investigaciones de Antonio Redaño