1924, 24 de abril, Hospital El Tomillar Nazareno Sí o Sí
jueves, 5 de febrero de 2026El alma del Hospital El Tomillar es nazarena, porque la Condesa de Lebrija quiso que así lo fuera.
Y mira que se lo pusieron difícil. No la dejaron construir el centro antituberculoso en "Canta el Gallo", su lugar preferido.
Rechazó solares gratis en Constantina y Cazalla de la Sierra, decía que eso aislaba a los enfermos más de lo que ya lo hacía la enfermedad.
La noble señora compró los terrenos del Tomillar a prisa y corriendo. Aunque los nuevos terrenos estaban ubicados en términos de Alcalá de Guadaira, la vía férrea Sevilla- Cádiz hacía que doña Regla siguiera pensando en nazareno.
Ya estaba todo presto y dispuesto, la inauguración del centro sería el veinticuatro de abril de mil novecientos veinte cuatro. Un veinticuatro de abril de mil novecientos veinte fue la colocación de la primera piedra. Se quiso hacer coincidir ambas fechas, pero no pudo ser, ya te imaginarás el porqué.
La Fiesta de la Flor de mil novecientos veinticuatro costó la propia vida organizarla, las niñas nazarenas se negaron a postular.
Palabras de la Condesa de Lebrija ”Con tanto como el pueblo de Dos Hermanas está obligado a que dicha fiesta no fracase ¿Quienes, si no los hijos de Dos Hermanas los que están trabajando en la construcción del Sanatorio? ¿Quiénes, si no los hijos de este pueblo han de ser los primeros y los más preferidos, que allí reciban curación? ¿De dónde, sino de Dos Hermanas han de recibir asistencia facultativa los enfermos? ¿De dónde, si no, se ha de proveer de las subsistencias necesarias dicho Sanatorio? Jóvenes nazarenas, mal, muy mal hacéis con negaros a prestar ayuda a esta meritísima obra“
Así que, ante tal escenario, el señor alcalde solicitó la ayuda de un grupo de muchachas que trabajaban en la fábrica Yute.
El Señor Lissen hizo lo propio, ofreciendo toda clase de facilidades, con el fin de que la Fiesta de la Flor no fracasara.
Doña Regla felicitó al presidente de la corporación nazarena, señor Gómez Martín, y a las niñas del Barrio San José y al noble pueblo de Dos Hermanas que, a pesar de tantos inconvenientes, había demostrado sus bellos sentimientos caritativos.
Manolito Carballido, que tiene por honra haber nacido en Dos Hermanas, es uno de sus empleados más fieles. Su hermano, Alonso Carballido, es el guarda Jurado del Tomillar y vive en una casilla conjunta al Sanatorio, edificada por el constructor y exalcalde de Dos Hermanas Don Francisco Hidalgo Oliva.
Las prisas, el estrés, las flores que no llegan, la lista de cosas que quedan por hacer es un sinvivir para Doña Carmen García Benítez de Andrés, presidenta de la Fiesta de la Flor de 1925, y esposa del médico del Sanatorio de El Tomillar Don Andrés Travér.
Antes de partir para Dos Hermanas, doña Regla escucha misa en la Iglesia del Salvador, siempre acompañada de su amiga, "la Gabriela", la madre de los Gallos.
El veinticinco de Julio de 1925, con la Condesa de Lebrija como testigo “Yo soy tú, tú eres yo” El sanatorio de El Tomillar y el pueblo de Dos Hermanas se juraron en un nosotros para siempre.
Mira que hacía calor, pero ello no fue impedimento para que la estimada señora recorriera todas las mesas, mostrándose en todo momento muy satisfecha con la organización y generosidad de la localidad.
Ya caída la tarde, en uno de eso coches que la gente llamaban peseteros, Doña Regla abandonó la villa. Algunos al verla pasar se descubrieron "¡Mira, ahí va, casi ná, doña Regla Majón!".
En su día, por parte de la Corporación de Dos Hermanas, no faltaron las condolencias a la familia de la Condesa, una vez esta fallecida.
En 1950 se instaura nuevamente la Junta de Damas protectora de El Sanatorio de El Tomillar, como componente de esa junta no podía faltar el pueblo de Dos Hermanas, representado por su alcalde señor don Fernando Fernández Martínez.
EL Ponce es el cartero que trae toda la correspondencia con la dirección: Sanatorio El Tomillar, Dos Hermanas (Sevilla). Francisco (el conserje) se encarga de repartirla.
No te quiero cansar, pero ni te imaginas cuánto te podría contar de El Tomillar…………y todo con sabor a pueblo nazareno.
Así que, aunque El Tomillar esté en términos de Alcalá de Guadaira, os puedo asegurar, al doscientos por cien, que su alma es, desde hace ciento dos años, puramente nazarena.
Autor: Antonio Redaño Ponce








