1958, 30 de noviembre, Entrevista a Carlos Rubio Dutoit «Macandro» joven y acreditado comerciante nazareno

domingo, 3 de mayo de 2026


Un joven y acreditado comerciante nazareno: Carlos Rubio Dutoit

Su negocio data de 1860. Su lema hacer honor a la confianza que le presta su distinguida clientela.

El comercio de la villa se ha enriquecido en estos días con las magnificas reformas que un acreditadísimo joven nazareno ha introducido en su estupendo establecimiento. Su nombre, Carlos Rubio Dutoit, Pero es probable que no todos los lectores puedan identificarlo si no aclaro que a este agradable joven se le conoce en Dos Hermanas por "Macandro". Los "Macandro" son casi una institución familiar dedicada al comercio de coloniales en nuestro pueblo. Y datan sus actividades desde 1950. Carlos Rubio une a sus excelentes dotes de comerciante un carácter afable, abierto y, sobre todo corrección en su trato. En estos días se han reunido dos acontecimientos en su boda y la reapertura del magnífico negocio.

Ahora conviene conocer sus declaraciones

¿Nazareno?

¡Naturalmente, hombre!, del barrio de San Sebastián.

¿Y lo de Dutoit? ¿Es un apellido francés?

Mi madre se llama Clotilde Dutoit Ramírez, y su padre Carlos Dutoit, era juez en Sevilla, y el apellido es francés.

¿Edad?

Veintisiete años.

¿Es usted comerciante por vocación o por tradición familiar?

Por ambas, por tradición, debido a que nuestro negocio data del año 1860, y por vocación, por serme agradable el trato con toda clase de público.

Mi padre nos dejó una tienda (que está en esta misma calle) a mí y a mi hermana Luisa, por lo que también formaba parte del negocio su marido, mi cuñado Vicente. Ahora me he decidido a montar mi propio establecimiento. Mi padre está más centrado en la exportación de aceitunas (tiene el almacén ahí en la esquina) y en sus tertulias taurinas.

Dentro del ambiente comercial, ¿Qué es más difícil para usted?

Pagar las letras, cuando no tengo dinero, que no son pocas las veces.

¿Lo más fácil?

Despachar un artículo determinado y exigido por el cliente.


Ustedes los comerciantes son el termómetro de la opinión nazarena.  Dígame qué público desea.

Para mí, todo el público es bueno, claro está que como comerciante, deseo el que más utilidad deje.

¿El más simpático?

Todos, pues en el orden de clientes a todos los considero simpáticos.

¿El más exigente?

¡Las mujeres!, ya que prefieren calidad y bajo precio, cosa que yo pretendo llevar a ellas en la medida que estén a mi alcance y que es lema demuestra trascendencia familiar.

Tenemos entendido que usted ha dado un nuevo impulso a su industria. ¿con qué motivo?

Porque me gusta hacer honor a mi distinguida clientela, que es bastante numerosa a la vez que selecta, ya que por ella ha sido posible hacer esta restauración.

¿A que artículo le presta más interés?

Generalmente, a todos; pero en particular a las galletas y chacinas, de las cuales dispongo de un selecto surtido, como puede comprobar usted.

Y efectivamente, el señor Rubio no obsequia con unas finísimas galletas, que, una vez que las probamos, las recomendamos a ustedes.

Tengo entendido que vuestra tienda siempre ha exhibido un extenso surtido de Navidad. ¿Proyectos para este año?

El de siempre, ya que por las compras que tengo hechas podré ofrecer al público el más extenso y variado surtido en cuanto a precio y calidad.

Siendo usted agente comercial a la vez que industrial, ¿Qué productos le acreditan?

Todos, ya que como le digo antes, prefiero siempre artículos de primera calidad teniendo en cuenta mi trascendencia comercial, que data de casi un siglo.

¿Aceptación en nuestro pueblo de la cerveza Damm?

Buena para el público que la desea -contesta rápido el señor Rubio.

Compárela a las demás marca. Sonríe ante mi insistencia y contesta que es distinta a todas.

A ustedes se les conoce en el pueblo por "Macandro". Dígame su origen.

Como todo mi pueblo sabe, mi querido padre fue aficionado a los toros, y una tarde toreando, según decían, bastante bien, cierto señor, debido a la buena faena que estaba haciendo le comparó con "Macandro", pseudónimo de un barco de gran tonelaje de una compañía naviera de las Palmas de Gran Canaria. Desde entonces, toda la familia es "Macandro" e incluso hasta un dependiente que tuvo mi primitiva tienda.

¿Virtud que debe tener el comerciante?

Honradez, constancia y seriedad.


¿Algo más para nuestros lectores?

Aprovechar esta ocasión que ustedes me brindan para agredecer a todos los lectores y al público en general mis servicios comerciales en mi establecimiento, ya restaurado, que todos conocen, y donde tienen su casa, en General Franco, 96, donde serán atendidos con el máximo espero.

Y después de estas últimas palabras del señor Rubio Dutoit, nos despedimos, Pero no sin antes volver a obsequiarnos con toda gentileza  amabilidad para con nosotros por segunda vez, con unas "tapas" de su selecta chacina, junto con unas copas del exquisito vino "Inocente"

Autor de la entrevista: Eduardo Arribas Manchón. Entrevista publicada previamente en el periódico Adelante, el 30 de noviembre de 1958. Cedido por Paco Povea Rebollo